jueves, 28 de mayo de 2009

No puedo soportaros junto con vuestro Arte

"yo deseo tanto esquivarme de vuestro Arte, señores, como de vosotros mismos, ¡pues no puedo soportaros junto con vuestro Arte, vuestras concepciones, vuestra actitud y todo vuestro medio artístico! (...) vosotros, en vez de procuraros concepciones y opiniones según vuestra propia realidad, os adornáis con plumas ajenas, y he aquí por qué os transformáis en eternos candidatos y aspirantes a la grandeza y la perfección, eternamente impotentes y siempre mediocres; os volvéis sirvientes, alumnos y admiradores del Arte, que os mantiene en la antesala. (...) Ante todo, romped de una vez con esa pañabra: arte, y también con esa otra: artista. Dejaos de hundiros en esas palabras que repetís con la monotonía de la eternidad. ¿No será cierto que cada uno es artista? ¿No será así que la humanidad crea el arte no sólo sobre el papel y la tela, sino en cada momento de la vida cotidiana? (...) reducís el contacto del hombre con el arte casi exclusivamente a la emoción estética, concibiendo a la vez ese contacto en un sentido demasiado particular y apartado, justamente como si cada uno conviviese con él en la soledad más absoluta, herméticamente aislado de los demás hombres. (...) Así, cuando el pianista aporrea a Chopin sobre el estrado, decís: el encanto de la música de Chopin en la congenial
interpretación del Gran Pianista arrastró y encantó a los Oyentes. Mas posiblemente y en realidad casi ninguno de los oyentes quedó encantado. Es posible que si ellos no hubiesen sido enterados de que Chopin era un gran Genio y aquel pianista un Gran Pianista, habrían recibido la cosa con menos encanto. También es posible que si cada uno de ellos, empalidecido por el entusiasmo, aplaude, grita y se contorsiona, esto se debe a que los demás también aplauden y se contorsionan; porque cada uno cree que los demás experimentan un goce enorme, una conmoción supraterrestre, y por eso él también empieza a demostrar señales de goce; y de tal modo puede ocurrir que en la sala nadie en absoluto sea encantado directa e inmediatamente, y sin embargo todos- estén demostrando efectos de un excepcional encanto, pues cada uno se adapta a las manifestaciones y exteriorizaciones de su vecino."

Witold Gombrowicz, Ferdydurke

sábado, 16 de mayo de 2009

Buena vibra samurai

"Among the maxims on Lord Naoshige's wall, there was this one: 'Matters of great concern should be treated lightly.' Master Ittei commented, 'Matters of small concern should be treated seriously.'"

Traducción en chinga: Naoshige: "Los problemas graves deben ser tratados de manera ligera." Ittei: "Los problemas pequeños deben ser tratados seriamente."

"There is surely nothing other than the single purpose of the moment. A man's whole life is a succession of moment after moment. If one fully understands the present moment, there is nothing left to do, and nothing else to pursue."

Traducción en chinga: Seguramente no hay nada más que el propósito del momento. Toda la vida de un hombre es una sucesión de momentos. Si uno comprende plenamente el momento presente, no hay nada más que hacer y nada más que perseguir.

Yamamoto Tsunetomo, Hagakure, en la peli Ghost Dog de Jim Jarmush (los samurais son la onda, independientemente de que representen el feudalismo japonés jaja). Aquí hay más, de Miyamoto Musashi, El libro de los Cinco Anillos:

"No debemos de apegarnos a ningún arma en particular, o a ninguna otra cosa. El exceso es lo mismo que la insuficiencia."

"La armonía y la falta de ritmo se presentan en todas las formas de vida. Debemos distinguir con cuidado entre los ritmos con que progresan las cosas y los ritmos con que se deterioran."

viernes, 8 de mayo de 2009

Neta de Huidobro

La sociedad es una enorme guillotina.
Vicente Huidobro, Papá o el diario de Alicia Mir

Destruir es fácil, lo difícil es construir. ¡Qué disparate! La verdad es que es más fácil construir que destruir; trata de destruir en el hombre la idea de patria, de religión, de familia, trata de destruir cualquiera idea, cualquiera costumbre, y verás si hay algo más difícil.
También Huidobro, La próxima

lunes, 27 de abril de 2009

Influenza y otras cosas a "curar"

El siguiente video ilustra muy bien, entre otras cosas, la situación actual del virus de la "influenza" que, gracias a los medios de comunicación y el gobierno, tiene aterrorizado a medio planeta ya. Ahora, el virus es una realidad, producto de la negligencia de los capitalistas porcinos jaja, y de las mismas mutaciones. Un problema que en realidad no se está controlando. No podemos decir que es puro complot gubernamental, pero tampoco que es puro fenómeno biomédico. Como siempre, entran en juego muchos factores.

sábado, 11 de abril de 2009

Tema tabú: la religión

Qué raro que a la gente no le guste hablar de religión a menos que sea fanática. Tienen un pudor muy especial. Tienen miedo a la confrontación, sin duda. Pero también a pensar.

Semana santa

Es semana santa. Celebro que Cristo haya muerto en mí. Celebro mi resurrección a la vida terrenal, que es la única. Bebo vino y como pan, pero es sólo vino y sólo pan. Eso es lo más sabroso. Sólo vino. Sólo pan.

Sobre Cinismos de Onfray

Cinismos es, como otros textos de Onfray, uno de los libros que se necesitan escribir y leer. Hacen falta libros así: sinceros, sin pretensiones, directos, que hablen de la vida y no de ilusiones. Explica la filosofía cínica, tan antigua y tan vigente en la actualidad como la platónica, que ha sido utilizada por los poderosos para la manipulación, es decir, para disminuir el pensamiento libre y crítico que, de hecho, es la auténtica filosofía. En el “Apéndice. Fragmentos del cinismo vulgar", enlista a los principales representantes de los "cínicos", de los descarados que detentan el poder de manera brutal. Iglesia, Estado, ejército, e incluso revolucionarios. Sobre este último punto me interesa detenerme. Onfray ataca la violencia revolucionaria y critica a dos de sus principales figuras morales: Lenin y Trotski. Después de hablar de Hitler… De Trotski la cita sin duda más brutal es esta: “La revolución no se concibe sin violencia ejercida sobre terceros y, teniendo en cuenta la técnica moderna, sin las muertes de ancianos y niños.” La crítica a la violencia revolucionaria es ciertamente un asunto complicado y polémico.
Sin duda, una revolución implica violencia previa. Se plantea como violencia contra los opresores, contra la clase dominante. Es una violencia defensiva a la que ejercen los burgueses a través principalmente de la explotación de los trabajadores. Su objetivo es transformar todo el sistema, empezando por la estructura económica, que mantiene y genera las superestructuras ideológicas. Y obviamente, los capitalistas no permitirán esto, y esta transformación radical no se puede hacer “democráticamente”, es decir, con candidatos de partidos burgueses que ofrezcan migajas al pueblo (esto sirve como reflexión sobre los gobiernos de “izquierda” en América Latina y en el mundo capitalista actual). La única alternativa parece ser, en efecto, la violencia. Pero contra ancianos y niños… Es aquí cuando la moral burguesa y cristiana, como observa Trotski, sale a flote. Existen dictadores y genocidas ancianos cuyos crímenes se han mantenido impunes. Por otro lado, la experiencia soviética que en un principio indudablemente hizo temblar a los capitalistas y empezó a cambiar realmente la vida de mucha gente, pronto fue corrompida. La contrarrevolución empezó a actuar el mismo día que triunfó la revolución, algo nada sorprendente, hasta que llevó a la muerte del comunismo burocratizado. Por no hablar de otros movimientos que en realidad no fueron ni siquiera revoluciones y no trajeron cambios suficientemente favorables, como la mexicana. La revolución debe ser internacional. Y evidentemente, si eso pasa, aún falta tiempo a mi parecer. ¿Qué esperanza se puede depositar en el género humano? ¿Vale la pena derramar tanta sangre (porque, eso es lo peor, la sangre que se derrama es del pueblo, pocas veces de burgueses)?
Es cierto que los revolucionarios y quienes los apoyan tienen esperanzas, aunque sea pocas. Quizá no una esperanza pasiva pero sí creen que después de la verdadera revolución las cosas cambiarán radicalmente. Onfray cree que no. Es abiertamente contrarrevolucionario. Desde luego, como cínico, aborrece el orden burgués de miseria y frivolidad. Pero no tiene ninguna esperanza en los seres humanos. Está convencido de que el poder corrompe y, como Antístenes, cree que uno debe tener con la política una distancia semejante a la que se tiene con el fuego: ni tan lejos que uno se congele, ni tan cerca que uno se queme. Es bastante individualista (lo cual no es necesariamente burgués), desconfía con razón de todo proyecto colectivo, donde se erigen sacerdotes que dictan reglas y persiguen disidencias y, siempre en nombre del bien común, se somete a la mayoría y se le inflama de fervor patrio o sectario. ¿Pero de qué otra manera puede hacerse una revolución o un cambio que no sea de manera colectiva? Onfray ya se hizo a la idea, ya se resignó, a que la sociedad siempre va a ser nefasta o al menos mediocre. No es algo natural, para nada, pero la dominación está demasiado arraigada en todas las culturas. ¿Cómo confiar, sobre todo en este momento histórico, en que la sociedad será diferente? Onfray cree en la lucha, es inevitable si se tiene dignidad y necesidad. Pero no cree en la esperanza. Se niega a narrar un futuro luminoso para una humanidad que está en la penumbra, se niega al bovarismo, a tener ilusiones y a que la vida presente se deposite en ellas. Si algo puede uno hacer, más que soñar y trabajar para “alcanzar ese sueño” (frase que en efecto suena burguesa), es liberarse lo más que se pueda ahora, en el presente, y desestabilizar lo más que se pueda el orden impuesto.

martes, 27 de enero de 2009

The Illusion of Obama


Me parece patético que haya gente que cree que sólo porque el presidente electo de Estados Unidos es negro todo o al menos muchas cosas van a cambiar. El capitalismo hace cirugías plásticas y diseña imágenes "novedosas", y la gente aplaude y grita, justo antes de ser arrojada a la máquina de trituración. Los nazis genocidas y explotadores que dominan el mundo pueden soportar a este hombre con tal de aplacar por un momento a la gente.

sábado, 15 de noviembre de 2008

pedos :)

Si un flato sale sin hacer ruido, está bien... Sin embargo, más vale que salga con ruido que retenerlo.
Erasmo de Rotterdam

viernes, 14 de noviembre de 2008

Producto literario con 20% más gratis

Abraham Sánchez Guevara

Esta mañana pasé al súper para comprar lo que faltaba de la despensa. Todo iba normal: el piso brillante y las toneladas de frutas y verduras, en una peculiar mezcla de olor a la Merced y a resbaloso jabón para pisos, el vibrar de los vidrios de la sección de electrónicos y los ventiladores gigantes que se alcanzaban a oír aunque estaban hasta la sección del pan. Las filas de ropa y la sección de maquillaje para damas, la sección de carnes frías a pocos pasos de la de juguetes, donde exhibían un nuevo robotito que promete su amistad y amor a los niños.
Cuando iba rumbo a las cajas de cobro, recordé que debía comprar el cereal y me regresé. Entonces, en la misma hilera, junto al cereal que tiene forma de torres gemelas y avioncitos, estaba una cajita del tamaño de un tabique que en una cara tenía dibujadas las letras El libro, y en la cara opuesta, de manera semejante a la nota de los ingredientes en los productos alimenticios, los siguientes datos:

Para esta edición se utilizó el tipo
Andale Mono IPA de 13/15.1, 10/11.5 y 8/12.6 puntos,
consta de 500 000 ejemplares impresos en Squeezemore Script,
Natural White, Wove, de 25 libras.

Sorprendido, comprobé el precio en el escáner de código de barras que todos traemos integrado, y me di cuenta de que aquello era una ganga. ¡Y tenía 20% más gratis! No puedo expresar la enorme emoción que esto provocó a mi sensible espíritu. Conseguir un libro de un gran escritor que ha sido capaz de vender tantos miles de ejemplares es algo que me hace sentir orgulloso. La dosis perfecta de violencia, sexo y conocimiento erudito que necesito está justo aquí, estoy seguro. Cuando los muchachos del trabajo sepan que he leído esto… Con este libro construiré una pared más, o al menos se lo aventaré al rostro de algún insolente. ¡A leer!, me dije con entusiasmo, y compré al escritor y al lector auxiliares que también estaban de oferta en el pasillo de al lado. Estas tiendas sí saben de literatura.

viernes, 31 de octubre de 2008

Onfray, Teoría del cuerpo enamorado

Michel Onfray, Teoría del cuerpo enamorado. Por una erótica solar (búsquenlo en esnips.com, pídanlo prestado, fotocópienlo o róbenlo de su librería favorita. bueno, también lo pueden comprar). El libro está estructurado en 3 partes, cada una con un binomio de animales que han sido utilizados como símbolos desde la antigüedad clásica.
En la primera parte el binomio es platija-pez masturbador. La platija, ese pez que sólo tiene perfil, representa el deseo concebido como falta, como búsqueda de la "otra mitad", una concepción que parte del andrógino como ser completo y de la esfera como la perfección del ser, características de Platón y los idealistas, cuya propuesta es monogámica y con pretensiones de eternidad. Como contraparte tenemos al cínico pez masturbador, que no necesita ni siquiera de otro para gozar, y representa el deseo como manifestación del exceso del sujeto, no como búsqueda de algo que haga falta.
En la segunda parte, el binomio es elefante monógamo-cerdo epicúreo. El elefante es modelo de virtud, un animal muy ritualista y púdico. El cerdo, en cambio, muy parecido físicamente al humano, es el desparpajo absoluto y ha sido asociado al demonio en varias ocasiones, desde la Biblia. Animal que mira al suelo y desea, porque de-sidere significa alejarse de las estrellas, del cielo, y mirar la tierra, la vida perecedera, la única que tenemos.
En la tercera,el binomio es la abeja gregaria y el erizo soltero. La abeja, símbolo del trabajador, del obediente, es un animal con poco cerebro, es lo que los gobernantes quisieran que el pueblo fuera. Animal familiarista, que renuncia a sí mismo en pro de la colmena, que no cuestiona si es obrera o reina, sino que simplemente obedece a su especie. La reina, como la madre de familia, tiene poder, pero a la vez está encerrada y no tiene valor alguno fuera de ese rol reproductivo que le ha asignado su sociedad machista. El erizo en cambio, es parecido al cerdo pero con una coraza que lo protege de un mundo que sabe hostil. No es un depredador, pero tampoco es un ingenuo. Está solo, es soltero, pero también sabe replegar sus púas cuando desea un contacto amoroso e íntimo. Es decir, es el símbolo de la eumetría, o la buena distancia, ni muy lejos ni tan cerca que resulte asfixiante.
Onfray propone un erotismo y unas relaciones sociales e intergenéricas amistosas y a la vez hedonistas, que renuncien a roles preestablecidos, que renuncien a la idea de eternidad y exclusividad (ideas que reflejan desprecio a la vida y apropiación del otro), que no limiten al otro y menos aún a un tercero, como pudieran ser los hijos, que nunca pidieron venir a este mundo.
Para concluir, Onfray hace un Manifiesto por la novela autobiográfica, aclarando que la filosofía que no se practica no vale la pena.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

La cultura clasista





Abraham Sánchez Guevara

En este trabajo, usaré la palabra “cultura” en su acepción común: la cultura de élite, la cultura de los libros, de la pintura, de la música clásica. Es obvio que esta cultura es elitista, pues se le llama “alta cultura”, da estatus social demostrar que se posee, pocos la poseen. La pregunta es por qué.
Esta reflexión tiene varias respuestas, cada una con su respectiva marca ideológica. La pregunta surgió al cuestionarme sobre el precio de un libro. Es un libro del novelista argentino César Aira, y me costó alrededor de $170. Para las personas de la llamada “clase media”, la pregunta es inevitable.
No es raro encontrar libros de autores contemporáneos a esos precios. Uno se acostumbra a verlos. Por lo general están impresos en Barcelona o en Madrid. Pero también los hay nacionales, y eso no los hace necesariamente más baratos. Ese fue el caso de este librito, de unas 120 páginas.
No le encontraba el porqué a ese precio. Pocas páginas, impreso en mi ciudad… Si lo que la editorial desea es ganar dinero, tal vez si lo diera más barato vendería más. Seguro. No lo entendía.
Estoy consciente de que una persona cuya actividad no tenga nada que ver con la literatura difícilmente pensaría en comprarlo, pero un estudiante de literatura, de letras hispánicas, probablemente lo querría comprar, pero muchas veces se sale de su presupuesto.
Ahora, ¿no sería más inteligente y útil para todos, incluyendo a los capitalistas, que los estudiantes de literatura, los consumidores ideales, pudieran acceder a esos libros? De este modo habría más estudios sobre autores contemporáneos y el conocimiento estaría actualizado en las universidades. Asimismo, la demás gente podría leer a esos autores —más cercanos a su tiempo— y no tan sólo a los clásicos —que de por sí muchas personas no pueden leer, por falta de dinero, tiempo y demás.
Entiendo que un libro de Gabriel García Márquez o de Dan Brown cueste lo mismo o mucho más, y que a pesar de eso se venda como pan caliente. Al grado que uno puede ver en el metro a las personas con esos libros. Personas no precisamente ricas que gastan $200 en un libro de un bestseller. Y que, lógicamente, no gastan $20 en un libro de un clásico, o no gastan $200 en un libro de un autor como Aira, menos conocido. Pero bueno, la gente es manipulada y muchas veces toma lo que se le da y de este modo tiene temas de conversación “de actualidad”.
En ocasiones autores relativamente conocidos —cuyos libros son caros y que ni siquiera reciben muy buena acogida por la minoría de estudiantes y maestros de literatura que pueden comprar sus libros— salen de circulación. Es decir, la editorial no recuperó lo suficiente. Entonces estos autores están condenados a la desaparición y al olvido. La editorial se equivocó, creyó que serían una buena inversión. De ahí que muchas editoriales no se arriesguen nunca.
Si uno de esos autores recibe un premio importante —no se diga el Nobel—, la editorial ganará más que nunca. Tiene a un bestseller con gran prestigio. Pero entonces volvemos a lo mismo, ¿no sería más práctico vender los libros de los autores poco conocidos más baratos?
Pareciera que lo que se proponen es que sólo lo conozcan unos cuantos, contados con los dedos casi, de los de una facultad de filosofía y letras. Pero eso no tiene sentido, ni con la lógica capitalista ni con el afán difusor que se supone que tienen los involucrados con la cultura. El orden de este sistema es complejo. En ocasiones conviene más tener menos plusvalía —que sin embargo sigue siendo bastante— si a largo plazo me generarán mayores ventajas.
Efectivamente: a la élite del mundo de la cultura y a los grandes capitalistas en general, no les interesa la difusión de la cultura. Al contrario, luchan para que se mantenga para unos cuantos. Incluso las materias y las carreras relacionadas, sean de escuelas públicas o privadas, están en peligro de extinción. Es decir, saber quién es César Aira —y en un futuro quizás hasta Cervantes o Poe corran con la misma suerte— cada vez es más y más un saber de élite.
La “alta cultura” de la que algunos artistas, estudiantes y profesores se sienten tan orgullosos, es tan discriminatoria como la marca de automóviles Ferrari o el jet set que vive en los barrios ricos de las ciudades empobrecidas. Es un artículo de lujo, de ahí la importancia que se le da al empastado y al precio. Y el lujo no es más que una marca de poder y una señal de discriminación. Lo mismo vale no sólo para los libros, sino para la música, la pintura, el cine “de arte”, que aunque en ocasiones tengan precios accesibles, están enmarcados en todo un sistema de símbolos de élite y discriminación económica y étnica.(1)
En la Facultad de Filosofía y Letras, a la cual yo pertenezco, es mal visto traer en las manos un libro de Charles Baudelaire, en español y de una editorial barata. ¡Se supone que es un autor que todo el mundo ha leído! Platicar de él, a menos de que se trate de algún detalle muy curioso, no da el mismo estatus ni llama la atención de igual modo que si se habla —petulantemente, por supuesto— de algún extraño autor contemporáneo, d preferencia francés o sueco. De hecho, si se habla de cosas que pocos conocen y pocos comprenden se obtiene más estatus. Es una señal de que se tiene acceso a un conocimiento restringido y selecto.
Esta distinción de clases dentro de la misma “clase media” —finalmente somos sólo mano de obra, es decir, proletarios— y dentro del mismo grupo de estudiantes de literatura, tiene como objetivo el mismo que toda distinción social en cualquier lugar: señalar quién debe tener más privilegios y quién no puede aspirar a ellos.
Es preferible para el sistema que haya diez especialistas en Aira a que haya dos mil. De otro modo, ¿dónde queda el estatus de esos diez?, ¿dónde quedan las élites y las diferencias sociales?(2) La verdadera clase dirigente se interesa mucho en crear necesidades para que los de abajo nos dividamos por tonterías como la marca de los tenis o el color de piel, y de este modo legitimemos su dominio y a la vez impidamos la organización y la lucha social. Por otro lado, si todo el saber fuera de todos, el control sería más difícil. Mejor poner a la gente a competir entre sí por algunos privilegios que permitir que todos accedan a ellos.
Es como lo que sucede con la democracia. Puede haberla —cuando conviene, claro— en el sufragio, pero nada más. Ni pensar en democracia en cuanto a distribución equitativa del poder y las riquezas, en cuanto al conocimiento, en cuanto al trato entre los diferentes.
La cultura, pensémoslo ya seamos lectores, escritores o trabajadores de cualquier nivel, nos resulta más chic así de clasista.


(1) Discriminación que, por lo demás, ni siquiera puede jactarse de su autenticidad. Lo que conocemos como cultura occidental, europea y cristiana, tiene influencias fundamentales (que no se reconocen) de los otros continentes y culturas. Pero el hecho de que la mayoría de los personajes célebres famosos sean europeos o norteamericanos y hombres, transmite el mensaje hegemónico de que sólo ellos son inteligentes, sólo ellos han inventado todo lo que existe, mientras que los demás y las demás sirven mejor como esclavos.
(2) Es muy hilarante observar que la “élite” de la gente “culta” ya no tiene acceso necesariamente a un nivel de vida “decente”. De hecho, cada vez hay más profesionistas desempleados a nivel mundial. Este grupo de gente en ocasiones afirma aún más su supuesta sensibilidad artística o superioridad intelectual, justamente para diferenciarse de los otros, porque la diferencia no se aprecia ya en el nivel económico. Es algo muy parecido a lo que sucedió con los aristócratas en el auge de la burguesía: tendrían sangre azul y elegancia, pero ya no tenían sirvientes y sus ropas estaban raídas.

Prisionero

Abraham Sánchez Guevara

El día de hoy, igual que el de ayer, e igual que el de anteayer, e igual que muchos días anteriores, desde que estoy encerrado aquí, al mediodía me sacan de mi celda de acrílico y me bañan de agua fría con una manguera. Esto lo hacen tomando sus debidas precauciones para que no me defienda: con un fierro largo en forma de Y empujan mi cabeza para que camine a donde quieren.
Nunca me han dicho por qué me trajeron aquí y por qué me tratan así. No he visto a mi familia ni puedo acercarme a nadie. Estoy completamente incomunicado, y si grito, no me prestan atención. Cuando gritaba mucho venía un hombre y me revisaba por si estaba enfermo o algo así, y a veces me dejaban comida, pero por lo general me dejaban gritar hasta que me cansara.
El día de hoy, pues, es igual a los anteriores y en este momento me apuntan con la manguera que disparará agua fría a presión.
Ahora es un poco distinto: hay alguien más viendo lo que me hacen. Se trata de un camarógrafo y un hombre con un micrófono asido a su camisa. Hablan de cómo soy, les parezco raro. Dicen que me tienen aquí para salvarme, y que se preocupan por mi calidad de vida.
Ahora me sacan a asolearme, dicen que necesito del sol para vivir y para que el calcio se fije. Corro por la tierra seca del desierto, buscando una salida a esto, como cada día que me dejan asolearme. Hombres con fierros en forma de Y me rodean para que no escape. De todos modos, hay cercas electrificadas. La gente me ve con una gran sonrisa, les parezco hermoso o tal vez soy tan raro que eso los entretiene.
Suficiente por hoy, me regresan a mi celda. Inevitablemente, rasguño el acrílico, tratando de salir, de trepar o algo, pero, como era de esperarse, es en vano.
Me pregunto si me hacen esto porque soy un lagarto en peligro de extinción. Aunque tal vez si fuera humano correría la misma suerte.

En la puerta de la iglesia

Abraham Sánchez Guevara

Tres figuras a caballo se encuentran a la puerta de la iglesia. Son dos hombres y una mujer, todos muy bien vestidos. Es la hora de la misa del medio día. La gente empieza a acercarse a la entrada. Conforme empiezan a enfocar los rostros de las personas a caballo se percatan de que la mujer los observa fijamente. Su rostro empieza a enrojecerse. Es un rojo oscuro, casi violeta. La gente está cada vez más cerca de la casa de Dios. Una burbuja brota de su mejilla y revienta, expulsando sangre oscura. La mujer no ha dejado de ver fijamente a los fieles, quienes se han detenido, aterrados ante la visión. Ella no deja de pudrirse, mientras los hombres a su lado permanecen inmutables como estatuas. La gente grita y el hedor se expande entre sus ropas de domingo.

martes, 11 de diciembre de 2007

la navidad es una mierda




Abraham Sánchez Guevara

a pesar de los buenos ratos que de una u otra forma nos pueden traer la navidad y las vacaciones, no puedo dejar de decir, con todas mis fuerzas, que LA NAVIDAD ES UNA MIEEEEERRRRRRDAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!! por estas razones:

1. no tengo por qué celebrar el nacimiento de Cristo, que ni siquiera nació ese día (de hecho lo más probable es que ni haya existido). celebrar nacimientos me parece tonto, mas de personajes celebres, mas de Cristo, que es una figura muy idiota, aunque el Jesús verdadero seguramente no fue ningún bobalicón, como nos han dicho. la Iglesia y la religión son de las peores mierdas de esta sociedad.

2. la navidad es una celebracion consumista, donde la gente se siente infeliz si no da o no recibe regalos, sobre todo caros (comprar es entonces una demostración de ética!!!!!!!!, el que más compra, es más bueno). desde luego, de todo esto los ganones, como siempre, son los capitalistas. todos los comercios tienen adornitos o musiquita idiota. en la tele se juntan las putas y los payasos de siempre (incluido el presidente) para desearnos amor y prosperidad, cuando solo quieren explotarnos y solo les interesa enriquecerse. y nos chantajean para que desembolsemos en sus negocios sucios (ya saben, teleton y esas mamadas). la caridad siempre es de arriba abajo, es humillante, no cambia las relaciones de poder y solo ayuda un poquito, si no es que esclaviza más. la gente relaciona navidad con alegria, con amistad, con compañía, con nieve, con Europa y E.U. y sus ciudades "civilizadas" y racistas (los imperios, los ricos, los pudientes, los "felices"), con el obeso Santa Claus que come MacDonald's, Hershey's y toma Coca Cola junto con los osos polares, en el confín del mundo, donde los verdaderos osos polares están muriendo a causa de la desaparición de los glaciares gracias al calentamiento global. para demostrar que quieres a la gente no necesitas comprar nada ni poner árbol de navidad ni celebrar esa fecha. y para cambiar el mundo tampoco. de hecho.

¿Quieren mas razones?