"El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo."
"¿Quieres ser rico? Pues no te afanes por aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia."
"¿Dios está dispuesto a prevenir la maldad pero no puede? Entonces no es omnipotente. ¿No está dispuesto a prevenir la maldad, aunque podría hacerlo? Entonces es perverso. ¿Está dispuesto a prevenirla y además puede hacerlo? Si es así, ¿por qué hay maldad en el mundo? ¿No será que no está dispuesto a prevenirla ni tampoco puede hacerlo? Entonces, ¿para qué lo llamamos Dios?"
"¿Dioses? Tal vez los haya. Ni lo afirmo ni lo niego, porque no lo sé ni tengo medios para saberlo. Pero sé, porque esto me lo enseña diariamente la vida, que si existen ni se ocupan ni se preocupan de nosotros."
"Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco."
sábado, 25 de septiembre de 2010
sábado, 18 de septiembre de 2010
La sociedad del espectàculo
Guy Debord
10
(...) Considerado según sus propios términos, el espectáculo es la afirmación de la apariencia y la afirmación de toda vida humana, y por tanto social, como simple apariencia. Pero la crítica que alcanza la verdad del espectáculo lo descubre como la negación visible de la vida; como una negación de la vida que se ha hecho visible.
21
A medida que la necesidad es soñada socialmente el sueño se hace necesario. El espectáculo es la pesadilla de la sociedad moderna encadenada que no expresa finalmente más que su deseo de dormir. El espectáculo es el guardián de este sueño.
25
La separación es el alfa y el omega del espectáculo. La institucionalización de la división social del trabajo, la formación de las clases, había cimentado una primera contemplación sagrada, el orden mítico en que todo poder se envuelve desde el origen. Lo sagrado ha justificado el ordenamiento cósmico y ontológico que correspondía a los intereses de los amos, ha explicado y embellecido lo que la sociedad no podía hacer. Todo poder separado ha sido por tanto espectacular (...)
30
La alienación del espectador en beneficio del objeto contemplado (que es el resultado de su propia actividad inconsciente) se expresa así: cuanto más contempla menos vive; cuanto más acepta reconocerse en las imágenes dominantes de la necesidad menos comprende su propia existencia y su propio deseo. La exterioridad del espectáculo respecto del hombre activo se manifiesta en que sus propios gestos ya no son suyos, sino de otro que lo representa. Por eso el espectador no encuentra su lugar en ninguna parte, porque el espectáculo está en todas.
36
Éste es el principio del fetichismo de la mercancía, la dominación de la sociedad por "cosas suprasensibles aunque sensibles" que se cumple de modo absoluto en el espectáculo, donde el mundo sensible se encuentra reemplazado por una selección de imágenes que existe por encima de él y que al mismo tiempo se ha hecho reconocer como lo sensible por excelencia.
57
(...) Así como presenta los seudobienes a codiciar (la sociedad moderna) ofrece a los revolucionarios locales los falsos modelos de la revolución. (...)
61
El agente del espectáculo puesto en escena como vedette es lo contrario al individuo, el enemigo del individuo en sí mismo tan claramente como en los otros. Desfilando en el espectáculo como modelo de identificación, ha renunciado a toda cualidad autónoma para identificarse con la ley general de la obediencia al curso de las cosas. La vedette del consumo, aun siendo exteriormente la representación de diferentes tipos de personalidad, muestra a cada uno de estos tipos teniendo igualmente acceso a la totalidad del consumo y encontrando una felicidad semejante. La vedette de la decisión debe poseer el stock completo de lo que ha sido admitido como cualidades humanas. (...) Las personalidades admirables en quienes se personifica el sistema son bien conocidas por no ser lo que son; han llegado a ser grandes hombres descendiendo por debajo de la más mínima vida individual, y todos lo saben.
64
(...) Si cada chino debe aprender a Mao, y ser así Mao, es porque no puede ser otra cosa. Allí donde domina lo espectacular concentrado domina también la policía.
67
(...) Quien colecciona los llaveros que han sido fabricados para ser coleccionados acumula las indulgencias de la mercancía, un signo glorioso de su presencia real entre sus fieles. El hombre reificado exhibe con ostentación la prueba de su intimidad con la mercancía. Como en los éxtasis de las convulsiones o los milagros del viejo fetichismo religioso, el fetichismo de la mercancía alcanza momentos de excitación ferviente. El único uso que se expresa aquí también es el uso fundamental de la sumisión.
114
(...) Sin embargo, cuando el proletariado descubre que su propia fuerza exteriorizada contribuye al fortalecimiento permanente de la sociedad capitalista, ya no solamente bajo la forma de su trabajo, sino también bajo la forma de los sindicatos, los partidos o el poder estatal que él había construido para emanciparse, descubre también por la experiencia histórica concreta que él es la clase totalmente enemiga de toda exteriorización fijada y de toda especialización del poder. Es portador de la revolución que no puede dejar nada fuera de sí misma, la exigencia de la dominación permanente del presente sobre el pasado y la crítica total de la separación; y es aquí donde debe encontrar la forma adecuada en la acción. Ninguna mejora cuantitativa de su miseria, ninguna ilusión de integración jerárquica son un remedio durable contra su insatisfacción, porque el proletariado no puede reconocerse verídicamente en una injusticia particular que haya sufrido ni tampoco en la reparación de una injusticia particular, ni de un gran número de injusticias, sino solamente en la absoluta injusticia de ser arrojado al margen de la vida.
116
"La forma política por fin descubierta bajo la cual la emancipación económica del trabajo podría realizarse" ha tomado en este siglo una nítida figura en los Consejos obreros revolucionarios, concentrando en ellos todas las funciones de decisión y ejecución, y federándose por medio de delegados responsables ante la base y revocables en todo momento. Su existencia efectiva no ha sido hasta ahora más que
un breve esbozo, enseguida combatido y vencido por la diferentes fuerzas de defensa de la sociedad de clases, entre las cuales a menudo hay que contar su propia falsa conciencia. Pannekoek insistía justamente sobre el hecho de que la elección de un poder de los Consejos obreros "plantea problemas" más que aporta una solución. Pero es precisamente en este poder donde los problemas de la revolución del proletariado pueden tener su verdadera solución. Es el lugar donde las condiciones objetivas de la conciencia histórica se reúnen; donde se da la realización de la comunicación directa activa, donde terminan la especialización, la jerarquía y la separación, donde las condiciones existentes han sido transformadas "en condiciones de unidad". Aquí el sujeto proletario puede emerger de su lucha contra la contemplación: su conciencia equivale a la organización práctica que ella se ha dado, porque esta misma conciencia es inseparable de la intervención coherente en la historia.
119
Una organización revolucionaria existente ante el poder de los Consejos – deberá encontrar su propia forma luchando - sabe ya por todas estas razones históricas que no representa a la clase. Debe reconocerse a sí misma solamente como una separación radical del mundo de la separación.
121
La organización revolucionaria no puede ser más que la crítica unitaria de la sociedad, es decir, una crítica que no pacta con ninguna forma de poder separado, en ningún lugar del mundo, y una crítica pronunciada globalmente contra todos los aspectos de la vida social alienada. En la lucha de la organización revolucionaria contra la sociedad de clases, las armas no son otra cosa que la esencia de los propios combatientes: la organización revolucionaria no puede reproducir en sí misma las condiciones de escisión y de jerarquía de la sociedad dominante. Debe luchar permanentemente contra su deformación en el espectáculo reinante. El único límite de la participación en la democracia total de la organización revolucionaria es el reconocimiento y la autoapropiación efectiva, por todos sus miembros, de la coherencia de su crítica, coherencia que debe probarse en la teoría crítica propiamente dicha y en la relación entre ésta y la actividad práctica.
122
Mientras la realización cada vez más instalada de la alienación capitalista a todos los niveles hace cada vez más difícil a los trabajadores reconocer y nombrar su propia miseria, los pone en la alternativa de rechazar la totalidad de su miseria o nada, la organización revolucionaria ha debido aprender que no puede ya combatir la alienación bajo formas alienadas.
123
La revolución proletaria se halla enteramente supeditada a esta necesidad de que, por primera vez, la teoría como inteligencia de la práctica humana sea reconocida y vivida por las masas. Exige que los obreros lleguen a ser dialécticos e inscriban su pensamiento en la práctica; así pide a los hombres sin cualificar mucho más de lo que
la revolución burguesa exigía a los hombres cualificados en quienes delegó su puesta en práctica: pues la conciencia ideológica parcial edificada por una parte de la clase burguesa tenía su base en esta parte central de la vida social, la economía, sobre la que esta clase tenía ya el poder. El desarrollo mismo de la sociedad de clases hasta la organización espectacular de la no-vida lleva al proyecto revolucionario a ser visiblemente lo que ya era esencialmente.
160
(...) Bajo el resto de bombardeos publicitarios está rotundamente prohibido envejecer. Se trataría de administrar cada uno en su caso un "capital-juventud" que, por haber estado mediocremente empleado, no puede sin embargo pretender adquirir la realidad durable y acumulativa del capital financiero. Esta ausencia social de la muerte es idéntica a la ausencia de la vida.
168
Subproducto de la circulación de mercancías, la circulación humana considerada como un consumo, el turismo, se reduce fundamentalmente al ocio de ir a ver aquello que ha llegado a ser banal.
172
(...) La integración en el sistema debe recuperar a los individuos en tanto que individuos aislados en conjunto: tanto las fábricas como las casas de cultura, los pueblos de veraneo como "las grandes urbanizaciones" están especialmente organizados para los fines de esta seudocolectividad que acompaña también al individuo aislado en la célula familiar: el empleo generalizado de receptores del mensaje espectacular hace que su aislamiento se encuentre poblado de imágenes dominantes, imágenes que solamente por este aislamiento adquieren su pleno poder.
189
(...) Las artes de todas las civilizaciones y de todas las épocas, por primera vez, pueden ser todas conocidas y admitidas en conjunto. Es una "colección de recuerdos" de la historia del arte que, al hacerse posible, es también el fin del mundo del arte. En esta época de los museos, cuando ya ninguna comunicación artística puede existir, todos los momentos antiguos del arte pueden ser igualmente admitidos, pues ninguno de ellos padece ya ante la pérdida de sus condiciones de comunicación particulares en la pérdida actual de las condiciones de comunicación en general.
197
197
La sociología que ha comenzado a poner en discusion, sobre todo en los Estados Unidos, las condiciones de existencia que entraña el desarrollo actual, aunque ha podido aportar muchos datos empíricos, no conoce de ningún modo la verdad de su propio objeto, porque no encuentra en sí misma la crítica que le es inmanente. De suerte que la tendencia sinceramente reformista de esta sociología no se apoya más que sobre la moral, el sentido común, los llamamientos a la mesura totalmente sin sentido, etc. Tal manera de criticar, como no conoce lo negativo que es el corazón de su mundo, no hace más que insistir en la descripción de una especie de excedente negativo que considera que le estorba deplorablemente en su apariencia exterior, como una proliferación parasitaria irracional. Esta buena voluntad indignada, que ni siquiera como tal consigue reprobar más que las consecuencias exteriores del sistema, se cree crítica olvidando el carácter esencialmente apologético de sus presuposiciones y de su
método.
201
(...) El punto de vista en que se sitúa el pensamiento anti-histórico del estructuralismo es el de la eterna presencia de un sistema que nunca fue creado y jamás tendrá fin. El sueño de la dictadura de una estructura previa inconsciente sobre toda praxis social ha podido ser abusivamente extraido de los modelos de estructuras elaborados por la lingüística y la etnología (ver el análisis del funcionamiento del capitalismo), modelos ya abusivamente comprendidos en sus circunstancias, simplemente porque un pensamiento universitario de cuadros medios, pronto colmados, pensamiento integralmente inmerso en el elogio maravillado del sistema existente, remite llanamente toda realidad a la existencia del sistema.
202
Como en toda ciencia social histórica, siempre es necesario tener en cuenta para la comprensión de las categorías "estructuralistas" que las categorías expresan formas de existencia y condiciones de existencia. Así como no se aprecia el valor de un hombre según el concepto que él tiene de sí mismo, no se puede evaluar - y admirar – esta sociedad determinada tomando como indiscutiblemente verídico el lenguaje que se habla a sí misma. "No se pueden considerar tales épocas de transformación según la conciencia que de ellas tiene la época; muy por el contrario, se debe explicar la conciencia recurriendo a las contradicciones de la vida material..." La estructura es hija del poder presente. El estructuralismo es el pensamiento garantizado por el Estado, que piensa las condiciones presentes de la "comunicación" espectacular como un absoluto. Su forma de estudiar el código de mensajes en sí misma no es sino el producto y el reconocimiento de una sociedad donde la comunicación existe bajo la forma de una cascada de señales jerárquicas. De forma que no es el estructuralismo
quien sirve para probar la validez trans-histórica de la sociedad del espectáculo; por el contrario es la sociedad del espectáculo imponiéndose como realidad masiva la que sirve para probar el sueño frío del estructuralismo.
204
La teoría crítica debe comunicarse en su propio lenguaje. Es el lenguaje de la contradicción, que debe ser dialéctico en su forma como lo es en su contenido. Es crítica de la totalidad y crítica histórica. No es un "grado cero de la escritura", sino su inversión. No es una negación del estilo, sino un estilo de la negación.
205
Incluso en su estilo la exposición de la teoría dialéctica es un escándalo y una abominación según las reglas del lenguaje dominante y para el gusto que ellas han educado, porque en el empleo positivo de los conceptos existentes incluye a la vez la inteligencia de su fluidez recobrada, de su necesaria destrucción.
207
Las ideas se mejoran. El sentido de las palabras participa en ello. El plagio es necesario. El progreso lo implica. Da más precisión a la frase de un autor, se sirve de sus expresiones, elimina una idea falsa, la reemplaza por la idea justa.
212
La ideología es la base del pensamiento de una sociedad de clases en el curso conflictual de la historia. Los hechos ideológicos no han sido jamás simples quimeras, sino la conciencia deformada de las realidades, y como tales factores reales ejerciendo a su vez una real acción deformante; con mayor razón la materialización de la ideología que entraña el éxito concreto de la producción económica autonomizada, en la forma del espectáculo, confunde prácticamente con la realidad social una ideología que ha podido rehacer todo
lo real según su modelo.
215
(...) "La necesidad del dinero es pues la verdadera necesidad producida por la economía política, y la única necesidad que ella produce" (Manuscritos económico-filosóficos). El espectáculo extiende a toda la vida social el principio que Hegel en la Realfilosofía de Iena concibe como el del dinero; es "la vida de lo que está muerto, moviéndose en sí misma."
217
(...) En una sociedad donde nadie puede ser reconocido por los demás, cada individuo se vuelve incapaz de reconocer su propia realidad. La ideología se encuentra en su medio; la separación ha establecido su mundo.
218
(...) La conciencia espectacular, prisionera en un universo degradado, reducido por la pantalla del espectáculo detrás de la cual ha sido deportada su propia vida, no conoce más que los interlocutores ficticios que le hablan unilateralmente de su mercancía y de la política de su mercancía. El espectáculo en toda su extensión es su "indicio en el espejo". Aquí se pone en escena la falsa salida de un autismo generalizado.
219
(...) La necesidad de imitación que experimenta el espectador es precisamente la necesidad infantil, condicionada por todos los aspectos de su desposesión fundamental. Según los términos que Gabel aplica a un nivel patológico totalmente distinto "la necesidad anormal de representación compensa aquí un sentimiento torturante de estar al margen de la existencia".
221
Emanciparse de las bases materiales de la verdad invertida, he aquí en qué consiste la autoemancipación de nuestra época. Esta "misión histórica de instaurar la verdad en el mundo" no pueden cumplirla ni el individuo aislado ni la muchedumbre automatizada y sometida a las manipulaciones, sino ahora y siempre la clase que es capaz de ser la disolución de todas las clases devolviendo todo el poder a la forma desalienante de la democracia realizada, el Consejo, en el cual la teoría práctica se controla a sí misma y ve su acción. Únicamente allí donde los individuos están "directamente ligados a la historia universal"; únicamente allí donde el diálogo se ha armado para hacer vencer sus propias condiciones.
10
(...) Considerado según sus propios términos, el espectáculo es la afirmación de la apariencia y la afirmación de toda vida humana, y por tanto social, como simple apariencia. Pero la crítica que alcanza la verdad del espectáculo lo descubre como la negación visible de la vida; como una negación de la vida que se ha hecho visible.
21
A medida que la necesidad es soñada socialmente el sueño se hace necesario. El espectáculo es la pesadilla de la sociedad moderna encadenada que no expresa finalmente más que su deseo de dormir. El espectáculo es el guardián de este sueño.
25
La separación es el alfa y el omega del espectáculo. La institucionalización de la división social del trabajo, la formación de las clases, había cimentado una primera contemplación sagrada, el orden mítico en que todo poder se envuelve desde el origen. Lo sagrado ha justificado el ordenamiento cósmico y ontológico que correspondía a los intereses de los amos, ha explicado y embellecido lo que la sociedad no podía hacer. Todo poder separado ha sido por tanto espectacular (...)
30
La alienación del espectador en beneficio del objeto contemplado (que es el resultado de su propia actividad inconsciente) se expresa así: cuanto más contempla menos vive; cuanto más acepta reconocerse en las imágenes dominantes de la necesidad menos comprende su propia existencia y su propio deseo. La exterioridad del espectáculo respecto del hombre activo se manifiesta en que sus propios gestos ya no son suyos, sino de otro que lo representa. Por eso el espectador no encuentra su lugar en ninguna parte, porque el espectáculo está en todas.
36
Éste es el principio del fetichismo de la mercancía, la dominación de la sociedad por "cosas suprasensibles aunque sensibles" que se cumple de modo absoluto en el espectáculo, donde el mundo sensible se encuentra reemplazado por una selección de imágenes que existe por encima de él y que al mismo tiempo se ha hecho reconocer como lo sensible por excelencia.
57
(...) Así como presenta los seudobienes a codiciar (la sociedad moderna) ofrece a los revolucionarios locales los falsos modelos de la revolución. (...)
61
El agente del espectáculo puesto en escena como vedette es lo contrario al individuo, el enemigo del individuo en sí mismo tan claramente como en los otros. Desfilando en el espectáculo como modelo de identificación, ha renunciado a toda cualidad autónoma para identificarse con la ley general de la obediencia al curso de las cosas. La vedette del consumo, aun siendo exteriormente la representación de diferentes tipos de personalidad, muestra a cada uno de estos tipos teniendo igualmente acceso a la totalidad del consumo y encontrando una felicidad semejante. La vedette de la decisión debe poseer el stock completo de lo que ha sido admitido como cualidades humanas. (...) Las personalidades admirables en quienes se personifica el sistema son bien conocidas por no ser lo que son; han llegado a ser grandes hombres descendiendo por debajo de la más mínima vida individual, y todos lo saben.
64
(...) Si cada chino debe aprender a Mao, y ser así Mao, es porque no puede ser otra cosa. Allí donde domina lo espectacular concentrado domina también la policía.
67
(...) Quien colecciona los llaveros que han sido fabricados para ser coleccionados acumula las indulgencias de la mercancía, un signo glorioso de su presencia real entre sus fieles. El hombre reificado exhibe con ostentación la prueba de su intimidad con la mercancía. Como en los éxtasis de las convulsiones o los milagros del viejo fetichismo religioso, el fetichismo de la mercancía alcanza momentos de excitación ferviente. El único uso que se expresa aquí también es el uso fundamental de la sumisión.
114
(...) Sin embargo, cuando el proletariado descubre que su propia fuerza exteriorizada contribuye al fortalecimiento permanente de la sociedad capitalista, ya no solamente bajo la forma de su trabajo, sino también bajo la forma de los sindicatos, los partidos o el poder estatal que él había construido para emanciparse, descubre también por la experiencia histórica concreta que él es la clase totalmente enemiga de toda exteriorización fijada y de toda especialización del poder. Es portador de la revolución que no puede dejar nada fuera de sí misma, la exigencia de la dominación permanente del presente sobre el pasado y la crítica total de la separación; y es aquí donde debe encontrar la forma adecuada en la acción. Ninguna mejora cuantitativa de su miseria, ninguna ilusión de integración jerárquica son un remedio durable contra su insatisfacción, porque el proletariado no puede reconocerse verídicamente en una injusticia particular que haya sufrido ni tampoco en la reparación de una injusticia particular, ni de un gran número de injusticias, sino solamente en la absoluta injusticia de ser arrojado al margen de la vida.
116
"La forma política por fin descubierta bajo la cual la emancipación económica del trabajo podría realizarse" ha tomado en este siglo una nítida figura en los Consejos obreros revolucionarios, concentrando en ellos todas las funciones de decisión y ejecución, y federándose por medio de delegados responsables ante la base y revocables en todo momento. Su existencia efectiva no ha sido hasta ahora más que
un breve esbozo, enseguida combatido y vencido por la diferentes fuerzas de defensa de la sociedad de clases, entre las cuales a menudo hay que contar su propia falsa conciencia. Pannekoek insistía justamente sobre el hecho de que la elección de un poder de los Consejos obreros "plantea problemas" más que aporta una solución. Pero es precisamente en este poder donde los problemas de la revolución del proletariado pueden tener su verdadera solución. Es el lugar donde las condiciones objetivas de la conciencia histórica se reúnen; donde se da la realización de la comunicación directa activa, donde terminan la especialización, la jerarquía y la separación, donde las condiciones existentes han sido transformadas "en condiciones de unidad". Aquí el sujeto proletario puede emerger de su lucha contra la contemplación: su conciencia equivale a la organización práctica que ella se ha dado, porque esta misma conciencia es inseparable de la intervención coherente en la historia.
119
Una organización revolucionaria existente ante el poder de los Consejos – deberá encontrar su propia forma luchando - sabe ya por todas estas razones históricas que no representa a la clase. Debe reconocerse a sí misma solamente como una separación radical del mundo de la separación.
121
La organización revolucionaria no puede ser más que la crítica unitaria de la sociedad, es decir, una crítica que no pacta con ninguna forma de poder separado, en ningún lugar del mundo, y una crítica pronunciada globalmente contra todos los aspectos de la vida social alienada. En la lucha de la organización revolucionaria contra la sociedad de clases, las armas no son otra cosa que la esencia de los propios combatientes: la organización revolucionaria no puede reproducir en sí misma las condiciones de escisión y de jerarquía de la sociedad dominante. Debe luchar permanentemente contra su deformación en el espectáculo reinante. El único límite de la participación en la democracia total de la organización revolucionaria es el reconocimiento y la autoapropiación efectiva, por todos sus miembros, de la coherencia de su crítica, coherencia que debe probarse en la teoría crítica propiamente dicha y en la relación entre ésta y la actividad práctica.
122
Mientras la realización cada vez más instalada de la alienación capitalista a todos los niveles hace cada vez más difícil a los trabajadores reconocer y nombrar su propia miseria, los pone en la alternativa de rechazar la totalidad de su miseria o nada, la organización revolucionaria ha debido aprender que no puede ya combatir la alienación bajo formas alienadas.
123
La revolución proletaria se halla enteramente supeditada a esta necesidad de que, por primera vez, la teoría como inteligencia de la práctica humana sea reconocida y vivida por las masas. Exige que los obreros lleguen a ser dialécticos e inscriban su pensamiento en la práctica; así pide a los hombres sin cualificar mucho más de lo que
la revolución burguesa exigía a los hombres cualificados en quienes delegó su puesta en práctica: pues la conciencia ideológica parcial edificada por una parte de la clase burguesa tenía su base en esta parte central de la vida social, la economía, sobre la que esta clase tenía ya el poder. El desarrollo mismo de la sociedad de clases hasta la organización espectacular de la no-vida lleva al proyecto revolucionario a ser visiblemente lo que ya era esencialmente.
160
(...) Bajo el resto de bombardeos publicitarios está rotundamente prohibido envejecer. Se trataría de administrar cada uno en su caso un "capital-juventud" que, por haber estado mediocremente empleado, no puede sin embargo pretender adquirir la realidad durable y acumulativa del capital financiero. Esta ausencia social de la muerte es idéntica a la ausencia de la vida.
168
Subproducto de la circulación de mercancías, la circulación humana considerada como un consumo, el turismo, se reduce fundamentalmente al ocio de ir a ver aquello que ha llegado a ser banal.
172
(...) La integración en el sistema debe recuperar a los individuos en tanto que individuos aislados en conjunto: tanto las fábricas como las casas de cultura, los pueblos de veraneo como "las grandes urbanizaciones" están especialmente organizados para los fines de esta seudocolectividad que acompaña también al individuo aislado en la célula familiar: el empleo generalizado de receptores del mensaje espectacular hace que su aislamiento se encuentre poblado de imágenes dominantes, imágenes que solamente por este aislamiento adquieren su pleno poder.
189
(...) Las artes de todas las civilizaciones y de todas las épocas, por primera vez, pueden ser todas conocidas y admitidas en conjunto. Es una "colección de recuerdos" de la historia del arte que, al hacerse posible, es también el fin del mundo del arte. En esta época de los museos, cuando ya ninguna comunicación artística puede existir, todos los momentos antiguos del arte pueden ser igualmente admitidos, pues ninguno de ellos padece ya ante la pérdida de sus condiciones de comunicación particulares en la pérdida actual de las condiciones de comunicación en general.
197
197
La sociología que ha comenzado a poner en discusion, sobre todo en los Estados Unidos, las condiciones de existencia que entraña el desarrollo actual, aunque ha podido aportar muchos datos empíricos, no conoce de ningún modo la verdad de su propio objeto, porque no encuentra en sí misma la crítica que le es inmanente. De suerte que la tendencia sinceramente reformista de esta sociología no se apoya más que sobre la moral, el sentido común, los llamamientos a la mesura totalmente sin sentido, etc. Tal manera de criticar, como no conoce lo negativo que es el corazón de su mundo, no hace más que insistir en la descripción de una especie de excedente negativo que considera que le estorba deplorablemente en su apariencia exterior, como una proliferación parasitaria irracional. Esta buena voluntad indignada, que ni siquiera como tal consigue reprobar más que las consecuencias exteriores del sistema, se cree crítica olvidando el carácter esencialmente apologético de sus presuposiciones y de su
método.
201
(...) El punto de vista en que se sitúa el pensamiento anti-histórico del estructuralismo es el de la eterna presencia de un sistema que nunca fue creado y jamás tendrá fin. El sueño de la dictadura de una estructura previa inconsciente sobre toda praxis social ha podido ser abusivamente extraido de los modelos de estructuras elaborados por la lingüística y la etnología (ver el análisis del funcionamiento del capitalismo), modelos ya abusivamente comprendidos en sus circunstancias, simplemente porque un pensamiento universitario de cuadros medios, pronto colmados, pensamiento integralmente inmerso en el elogio maravillado del sistema existente, remite llanamente toda realidad a la existencia del sistema.
202
Como en toda ciencia social histórica, siempre es necesario tener en cuenta para la comprensión de las categorías "estructuralistas" que las categorías expresan formas de existencia y condiciones de existencia. Así como no se aprecia el valor de un hombre según el concepto que él tiene de sí mismo, no se puede evaluar - y admirar – esta sociedad determinada tomando como indiscutiblemente verídico el lenguaje que se habla a sí misma. "No se pueden considerar tales épocas de transformación según la conciencia que de ellas tiene la época; muy por el contrario, se debe explicar la conciencia recurriendo a las contradicciones de la vida material..." La estructura es hija del poder presente. El estructuralismo es el pensamiento garantizado por el Estado, que piensa las condiciones presentes de la "comunicación" espectacular como un absoluto. Su forma de estudiar el código de mensajes en sí misma no es sino el producto y el reconocimiento de una sociedad donde la comunicación existe bajo la forma de una cascada de señales jerárquicas. De forma que no es el estructuralismo
quien sirve para probar la validez trans-histórica de la sociedad del espectáculo; por el contrario es la sociedad del espectáculo imponiéndose como realidad masiva la que sirve para probar el sueño frío del estructuralismo.
204
La teoría crítica debe comunicarse en su propio lenguaje. Es el lenguaje de la contradicción, que debe ser dialéctico en su forma como lo es en su contenido. Es crítica de la totalidad y crítica histórica. No es un "grado cero de la escritura", sino su inversión. No es una negación del estilo, sino un estilo de la negación.
205
Incluso en su estilo la exposición de la teoría dialéctica es un escándalo y una abominación según las reglas del lenguaje dominante y para el gusto que ellas han educado, porque en el empleo positivo de los conceptos existentes incluye a la vez la inteligencia de su fluidez recobrada, de su necesaria destrucción.
207
Las ideas se mejoran. El sentido de las palabras participa en ello. El plagio es necesario. El progreso lo implica. Da más precisión a la frase de un autor, se sirve de sus expresiones, elimina una idea falsa, la reemplaza por la idea justa.
212
La ideología es la base del pensamiento de una sociedad de clases en el curso conflictual de la historia. Los hechos ideológicos no han sido jamás simples quimeras, sino la conciencia deformada de las realidades, y como tales factores reales ejerciendo a su vez una real acción deformante; con mayor razón la materialización de la ideología que entraña el éxito concreto de la producción económica autonomizada, en la forma del espectáculo, confunde prácticamente con la realidad social una ideología que ha podido rehacer todo
lo real según su modelo.
215
(...) "La necesidad del dinero es pues la verdadera necesidad producida por la economía política, y la única necesidad que ella produce" (Manuscritos económico-filosóficos). El espectáculo extiende a toda la vida social el principio que Hegel en la Realfilosofía de Iena concibe como el del dinero; es "la vida de lo que está muerto, moviéndose en sí misma."
217
(...) En una sociedad donde nadie puede ser reconocido por los demás, cada individuo se vuelve incapaz de reconocer su propia realidad. La ideología se encuentra en su medio; la separación ha establecido su mundo.
218
(...) La conciencia espectacular, prisionera en un universo degradado, reducido por la pantalla del espectáculo detrás de la cual ha sido deportada su propia vida, no conoce más que los interlocutores ficticios que le hablan unilateralmente de su mercancía y de la política de su mercancía. El espectáculo en toda su extensión es su "indicio en el espejo". Aquí se pone en escena la falsa salida de un autismo generalizado.
219
(...) La necesidad de imitación que experimenta el espectador es precisamente la necesidad infantil, condicionada por todos los aspectos de su desposesión fundamental. Según los términos que Gabel aplica a un nivel patológico totalmente distinto "la necesidad anormal de representación compensa aquí un sentimiento torturante de estar al margen de la existencia".
221
Emanciparse de las bases materiales de la verdad invertida, he aquí en qué consiste la autoemancipación de nuestra época. Esta "misión histórica de instaurar la verdad en el mundo" no pueden cumplirla ni el individuo aislado ni la muchedumbre automatizada y sometida a las manipulaciones, sino ahora y siempre la clase que es capaz de ser la disolución de todas las clases devolviendo todo el poder a la forma desalienante de la democracia realizada, el Consejo, en el cual la teoría práctica se controla a sí misma y ve su acción. Únicamente allí donde los individuos están "directamente ligados a la historia universal"; únicamente allí donde el diálogo se ha armado para hacer vencer sus propias condiciones.
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viernes, 27 de agosto de 2010
Hijos de Caín
Barón Rojo
La biblia cuenta una historia
que un dios terrible dictó
la historia de dos hermanos
el justo y el traidor.
Abel, mezquino y cobarde
el siervo de su señor
Caín que no entró en el juego
y que se rebeló
Te maldigo
truena la voz de su juez
Padre nuestro
que nos privó del Edén.
Caín rompió con un gesto
su yugo de esclavitud
huyó del ojo insaciable
llevó su propia cruz
Perseguido
por quebrantar una ley
que no entiende
y que no cuenta con él
Sufrirás, morirás
esta es su voluntad
pero aún hay aquí
hijos de Caín...
La estirpe del fugitivo
creció y se multiplicó
el signo que los margina
ya nunca se borró
Te maldigo
claman los hijos de Abel
a la diestra
de su señor, el poder.
Quizás los hombres seamos
a un tiempo Abel y Caín
Quizás algún día descubra
lo oscuro que hay en mí
El destino
no está marcado en la fe
Yo he elegido
ser lo que siempre seré...
Hijo de Caín
Hijos de Caín
La biblia cuenta una historia
que un dios terrible dictó
la historia de dos hermanos
el justo y el traidor.
Abel, mezquino y cobarde
el siervo de su señor
Caín que no entró en el juego
y que se rebeló
Te maldigo
truena la voz de su juez
Padre nuestro
que nos privó del Edén.
Caín rompió con un gesto
su yugo de esclavitud
huyó del ojo insaciable
llevó su propia cruz
Perseguido
por quebrantar una ley
que no entiende
y que no cuenta con él
Sufrirás, morirás
esta es su voluntad
pero aún hay aquí
hijos de Caín...
La estirpe del fugitivo
creció y se multiplicó
el signo que los margina
ya nunca se borró
Te maldigo
claman los hijos de Abel
a la diestra
de su señor, el poder.
Quizás los hombres seamos
a un tiempo Abel y Caín
Quizás algún día descubra
lo oscuro que hay en mí
El destino
no está marcado en la fe
Yo he elegido
ser lo que siempre seré...
Hijo de Caín
Hijos de Caín
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Caín de Saramago

Yo no hice nada más que matar a un hermano y el señor me castigó, quiero ver quién va a castigar ahora al señor por estas muertes, y luego continuó, Lucifer sabía bien lo que hacía cuando se rebeló contra dios, hay quien dice que lo hizo por envidia y no es cierto, es que él conocía la maligna naturaleza del sujeto. Algo del polvo de oro soplado por el viento manchaba las manos de caín (sic). Se las lavó en un charco como si cumpliese el ritual de sacudirse de los pìes la tierra de un lugar donde hubiese sido mal recibido, se montó en el burro y se fue. Había una nube oscura en lo alto del monte sinaí, allí estaba el señor.
(...)
Pensaba que el funcionamiento de la máquina del mundo dependía nada más que de tu voluntad, señor, Ya la ejerzo demasiado, y otros en mi nombre, por eso hay tanto disgusto, gente que me ha dado la espalda, algunos que llegan hasta el punto de negar mi existencia, Castígalos, Están fuera de mi ley, fuera de mi alcance, no los puedo tocar
(...)
en mi opinión, si el señor no se fía de las personas que creen en él, no veo por qué esas personas tienen qie fiarse del señor, Los designios de dios son inescrutables, ni nosotros, ángeles, podemos penetrar su pensamiento, Estoy cansado de esa cháchara de que los designios del señor son inescrutables, respondió caín, dios debería ser transparente y límpido como cristal en lugar de este continuo pavor, de este continuo miedo, en fin, dios no nos ama, Él fue quien te dio la vida, La vida me la dieron mi padre y mi madre, juntaron carne con carne y yo nací, no consta que dios estuviese presente en el acto, Dios está en todas partes, Sobre todo cuando manda matar, un solo niño de los que murieron abrasados en sodoma bastaría para condenarlo sin remisión, pero la justicia, para dios, es una palabra vana, ahora hará sufrir a job por una apuesta y nadie le pedirá cuentas, Cuidado, caín, hablas demasiado, el señor está oyéndote y tarde o temprano te castigará, El señor no oye, el señor es sordo, por todas partes se le alzan súplicas, son los pobres, los infelices, los desgraciados, todos implorándole el remedio que el mundo les niega, y el señor les da la espalda, comenzó haciendo una alianza con los hebreos y ahora hace un pacto con el diablo, para esto no merece la pena que haya dios
(...)
la felicidad en la tierra es en todo superior a la que se puede tener en el cielo
José Saramago, Caín
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sábado, 21 de agosto de 2010
Tears of the Dragon

Bruce Dickinson
For too long now
There were secrets in my mind
For too long now
There were things I sould have said
In the darkness
I was stumbling for the door
To find a reason
To find the time, the place, the hour
Waiting for the winter sun
And the cold light of day
The misty ghost of childhood fears
The pressure is building
And I can't stay away
I throw myself into the sea
Release the wave
Let it wash over me
To face the fear
I once believed
The tears of the dragon
For you and for me
Where I was
I had wings that couldn't fly
Where I was
I had tears I couldn't cry
My emotions
Frozen in an icy lake
I couldn't feel them
Until the ice began to break
I have no power over this
You know I'm afraid
The walls I built are crumblig
The water is moving
I'm slipping away
I throw myself into the sea
Release the wave
Let it wash over me
To face the fear
I once believed
The tears of the dragon
For you and for me
Slowly I awake
Slowly I rise
The walls I built are crumblig
The water is moving
I'm slipping away
I throw myself into the sea
Release the wave
Let it wash over me
To face the fear
I once believed
The tears of the dragon
For you and for me...
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lunes, 2 de agosto de 2010
Sobre la "moral burguesa"
No existe una sola moral burguesa, porque la moral burguesa es doble en principio, y doble sería decir poco, pues es esquizofrénica, de personalidad múltiple.
Es cómodo pensar que la moral burguesa es la institucional, la que predica la Iglesia, la escuela y la familia tradicional, pero esa es sólo la moral oficial de nuestra sociedad, y no la que se pone en práctica necesariamente siempre, y ni siquiera la mayoría de las veces. Es la moral con la que se define a sí misma la sociedad, de manera autocomplaciente e hipócrita. Pero, sin ir muy lejos, ¿qué moral predica gran parte de la publicidad? No es ciertamente la de la Iglesia, sino una que, obviamente, sirva a sus intereses. El capitalismo genera insatisfacción y pasión y tiende entonces a la destrucción de la antigua moral cristiana (que también tiene su propia pasión, pero en la cual el freno es constante). La moral capitalista es en cierta forma transgresora y escandalosa. Sin embargo, no genera satisfacción perdurable ni felicidad, y destruye las relaciones humanas, lo que resulta muy conveniente para debilitar a las clases dominadas. En consecuencia, el individuo se encuentra escuchando al ángel y al diablo en su cabeza, y lo más común es que a veces escuche a uno y a veces al otro. En cualquier caso, ninguna de las opciones éticas que se le dicen es una alternativa que le permita tener una vida gozosa y armónica consigo mismo y con sus semejantes.
Por ello es fundamental destruir TODAS las morales (entendamos moral en sentido amplio: Sade o el nihilismo tienen su propia moral, etc.) con las que el sistema nos educa y bombardea a través de sus innumerables medios y crear una cuya satisfacción no sea difícil y con la que podamos construir una comunidad enriquecedora de todos e independiente de jerarquías, de premios y castigos.
Es cómodo pensar que la moral burguesa es la institucional, la que predica la Iglesia, la escuela y la familia tradicional, pero esa es sólo la moral oficial de nuestra sociedad, y no la que se pone en práctica necesariamente siempre, y ni siquiera la mayoría de las veces. Es la moral con la que se define a sí misma la sociedad, de manera autocomplaciente e hipócrita. Pero, sin ir muy lejos, ¿qué moral predica gran parte de la publicidad? No es ciertamente la de la Iglesia, sino una que, obviamente, sirva a sus intereses. El capitalismo genera insatisfacción y pasión y tiende entonces a la destrucción de la antigua moral cristiana (que también tiene su propia pasión, pero en la cual el freno es constante). La moral capitalista es en cierta forma transgresora y escandalosa. Sin embargo, no genera satisfacción perdurable ni felicidad, y destruye las relaciones humanas, lo que resulta muy conveniente para debilitar a las clases dominadas. En consecuencia, el individuo se encuentra escuchando al ángel y al diablo en su cabeza, y lo más común es que a veces escuche a uno y a veces al otro. En cualquier caso, ninguna de las opciones éticas que se le dicen es una alternativa que le permita tener una vida gozosa y armónica consigo mismo y con sus semejantes.
Por ello es fundamental destruir TODAS las morales (entendamos moral en sentido amplio: Sade o el nihilismo tienen su propia moral, etc.) con las que el sistema nos educa y bombardea a través de sus innumerables medios y crear una cuya satisfacción no sea difícil y con la que podamos construir una comunidad enriquecedora de todos e independiente de jerarquías, de premios y castigos.
sábado, 31 de julio de 2010
El autodidacta
Hoy estamos tan acostumbrados a preguntar a los expertos sobre casi cualquier tema, que tenemos temor de dar un paso por nuestra propia cuenta. Sin embargo, los autodidactas, entre otros, han tomado la impopular decisión de recorrer por sí mismos un camino diferente. Creo que es San Juan de la Cruz a quien se le debe el siguiente consejo: para llegar a un punto desconocido es necesario tomar el camino que no se conoce. Hacer lo contrario, es decir, tomar el camino conocido, no encierra demasiada virtud. El autodidacta lo sabe ya que en infinidad de ocasiones invierte mucho tiempo descubriendo lo que otros ya descubrieron (el autodidacta se ahorcará con el hilo negro). No obstante, sabe también que su paciencia podría llevarlo a terrenos no pisados antes por ninguna imaginación. Novalis lo explicaba de este modo: “Un autodidacta tiene la gran ventaja, a pesar de todas las imperfecciones de su saber, de que cada idea nueva de la que se apodera entra inmediatamente en relación con el resto de sus conocimientos e ideas, mezclándose con el todo y dando así lugar a combinaciones originales y a muchos nuevos descubrimientos”. Es confortable saber que la opinión de dos autodidactas acerca de un mismo tema difícilmente será la misma: su opinión, al menos, no será guiada por el programa de una institución ni por ninguna otra convención académica.
Los autodidactas no son colegas como suelen serlo los abogados o los médicos, sino una suerte de anacoretas que viven alejados de los centros organizados del saber. Su ambición se reduce a la de cualquier hombre curioso a quien le interesa el conocimiento. No quiero decir que el autodidacta carezca de método (inductivo, racional, lógico o como quiera llamársele) ni que se desinterese por los descubrimientos de las instituciones universitarias, científicas, etcétera; más bien se dedica a la ambiciosa tarea de conocer, hasta donde le es posible, el mundo que lo rodea, por su propia cuenta.
(...)
Guillermo Fadanelli
Los autodidactas no son colegas como suelen serlo los abogados o los médicos, sino una suerte de anacoretas que viven alejados de los centros organizados del saber. Su ambición se reduce a la de cualquier hombre curioso a quien le interesa el conocimiento. No quiero decir que el autodidacta carezca de método (inductivo, racional, lógico o como quiera llamársele) ni que se desinterese por los descubrimientos de las instituciones universitarias, científicas, etcétera; más bien se dedica a la ambiciosa tarea de conocer, hasta donde le es posible, el mundo que lo rodea, por su propia cuenta.
(...)
Guillermo Fadanelli
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jueves, 22 de julio de 2010
Trono de sangre
¡Qué extraños son los hombres! Tienen miedo de observar el fondo de su propia alma.
Akira Kurosawa
Akira Kurosawa
domingo, 18 de julio de 2010
Fragmentos de De la naturaleza de las cosas
la naturaleza del ánimo debe ser corpórea, ya que los dardos y choques corpóreos la hacen sufrir.
como (...) la tenuidad del alma está hecha de cuerpos diminutos y de principio mucho menores que los del líquido humor del agua, o de las nubes, o el humo (...), ahora, pues, que miras que el agua o el licor se derraman por todas partes cuando los vasos se agitan, y pues la niebla y el humo se disipan en el aire: yo creo que el alma también se pierde en el viento y perece en tiempo mucho menor y se disuelve con mayor rapidez en los cuerpos primeros, después que se ha escapado abandonando los miembros del hombre.
(...)
Y siendo así que la mente es una parte del hombre que permanece fija en un sitio determinado, tal como las orejas y los ojos y los otros sentidos que gobiernan la vida, y puesto que la mano, o un ojo, o la nariz no pueden, separadas de nosotros, sentir ni ser por ellas mismas, mas, al contrario, son absorbidas en muy pequeño tiempo, del mismo modo el ánimo es incapaz de existir por sí mismo, separado del cuerpo, y del mismo hombre, que es, por asi decirlo, como su envase, o algo por el estilo que quieras tú imaginar más ligado con él, y que dé idea de su íntima conexión.
Finalmente, las facultades vitales del cuerpo y del ánimo prevalecen y gozan de vida, unidas entre sí: en efecto, sin el cuerpo, aislada, la naturaleza del ánimo no puede realizar por sí misma movimientos vitales, ni tampoco el cuerpo durar y hacer uso de los sentidos, privado del alma.
(...)
Además, si el alma fuera de naturaleza inmortal y se introdujera en el cuerpo de los que nacen, ¿por qué no podemos hacer memoria de la vida anterior ni conservamos recuerdo de los sucesos? Porque, si la facultad del ánimo se muda hasta el extremo de perder la memoria de las cosas pasadas, ello no anda muy lejos, en mi opinión, de la muerte; y así es preciso decir que ha muerto la que hubo antes, y la que es ahora, ahora ha sido creada.
(...)
Finalmente, parece ya el colmo de lo ridículo que estén las almas atentas a los ayuntamientos de Venus y al parto de las bestias, y que, las inmortales, en número innumerable, estén esperando cuerpos mortales, y que disputen entre ellas con grande algarabía quién será la más digna de entrar primero: a no ser que tengan las almas pactos de tal manera arreglados, que, la que primero llegue volando, es la que entra primero, para que no haya violencias ni desacuerdos.
En fin, en el éter no puede estar un árbol, ni en la mar profunda subsistir las nubes. Los peces no viven en los surcos, la sangre no se encuentra en el bosuqe, ni la savia en las peñas. Se ha fijado y dispuesto un lugar para que cada cosa crezca y habite. De la misma manera, la naturaleza del ánimo no puede organizarse sola sin el cuerpo, ni tampoco estar lejos de la sangre y los nervios. (...) Porque, juntar lo mortal a lo eterno, y pensar que pueden sentir a una y obrar de común acuerdo, es un disparate.
(...)después de la muerte, no hay nada temible para nosotros, ni puede fraguarse desdicha para quien ya no existe, ni le importa a él haber nacido en una u otra época
(...)
¿Cuál es tu gran desdicha, oh mortal, para que te abandones sin medida a las penas y al llanto? ¿Por qué lloras y lamentas la muerte? Si tu vida pasada hasta el momento fue grata, si ni un solo placer se te ha escapado ni perdido de balde como lo que se confía a un vaso agrietado, ¿por qué no te retiras de la vida como lo haría un convidado satisfecho y, con espíritu ecuánime, te acoges, oh insensato, al seguro reposo? Y si por el contrario todos los placeres se te fueron de la mano y la vida te es una carga, ¿para qué buscas acumular lo que terminará otra vez en desdicha y perecerá sin provecho, en vez de ponerle fin a la vida y al sufrimiento?
Lucrecio
como (...) la tenuidad del alma está hecha de cuerpos diminutos y de principio mucho menores que los del líquido humor del agua, o de las nubes, o el humo (...), ahora, pues, que miras que el agua o el licor se derraman por todas partes cuando los vasos se agitan, y pues la niebla y el humo se disipan en el aire: yo creo que el alma también se pierde en el viento y perece en tiempo mucho menor y se disuelve con mayor rapidez en los cuerpos primeros, después que se ha escapado abandonando los miembros del hombre.
(...)
Y siendo así que la mente es una parte del hombre que permanece fija en un sitio determinado, tal como las orejas y los ojos y los otros sentidos que gobiernan la vida, y puesto que la mano, o un ojo, o la nariz no pueden, separadas de nosotros, sentir ni ser por ellas mismas, mas, al contrario, son absorbidas en muy pequeño tiempo, del mismo modo el ánimo es incapaz de existir por sí mismo, separado del cuerpo, y del mismo hombre, que es, por asi decirlo, como su envase, o algo por el estilo que quieras tú imaginar más ligado con él, y que dé idea de su íntima conexión.
Finalmente, las facultades vitales del cuerpo y del ánimo prevalecen y gozan de vida, unidas entre sí: en efecto, sin el cuerpo, aislada, la naturaleza del ánimo no puede realizar por sí misma movimientos vitales, ni tampoco el cuerpo durar y hacer uso de los sentidos, privado del alma.
(...)
Además, si el alma fuera de naturaleza inmortal y se introdujera en el cuerpo de los que nacen, ¿por qué no podemos hacer memoria de la vida anterior ni conservamos recuerdo de los sucesos? Porque, si la facultad del ánimo se muda hasta el extremo de perder la memoria de las cosas pasadas, ello no anda muy lejos, en mi opinión, de la muerte; y así es preciso decir que ha muerto la que hubo antes, y la que es ahora, ahora ha sido creada.
(...)
Finalmente, parece ya el colmo de lo ridículo que estén las almas atentas a los ayuntamientos de Venus y al parto de las bestias, y que, las inmortales, en número innumerable, estén esperando cuerpos mortales, y que disputen entre ellas con grande algarabía quién será la más digna de entrar primero: a no ser que tengan las almas pactos de tal manera arreglados, que, la que primero llegue volando, es la que entra primero, para que no haya violencias ni desacuerdos.
En fin, en el éter no puede estar un árbol, ni en la mar profunda subsistir las nubes. Los peces no viven en los surcos, la sangre no se encuentra en el bosuqe, ni la savia en las peñas. Se ha fijado y dispuesto un lugar para que cada cosa crezca y habite. De la misma manera, la naturaleza del ánimo no puede organizarse sola sin el cuerpo, ni tampoco estar lejos de la sangre y los nervios. (...) Porque, juntar lo mortal a lo eterno, y pensar que pueden sentir a una y obrar de común acuerdo, es un disparate.
(...)después de la muerte, no hay nada temible para nosotros, ni puede fraguarse desdicha para quien ya no existe, ni le importa a él haber nacido en una u otra época
(...)
¿Cuál es tu gran desdicha, oh mortal, para que te abandones sin medida a las penas y al llanto? ¿Por qué lloras y lamentas la muerte? Si tu vida pasada hasta el momento fue grata, si ni un solo placer se te ha escapado ni perdido de balde como lo que se confía a un vaso agrietado, ¿por qué no te retiras de la vida como lo haría un convidado satisfecho y, con espíritu ecuánime, te acoges, oh insensato, al seguro reposo? Y si por el contrario todos los placeres se te fueron de la mano y la vida te es una carga, ¿para qué buscas acumular lo que terminará otra vez en desdicha y perecerá sin provecho, en vez de ponerle fin a la vida y al sufrimiento?
Lucrecio
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Fragmentos de De la vida bienaventurada
II. (1) No van tan bien las cosas humanas que sea lo mejor lo que agrade a los más; la turba es argumento de lo peor. Busquemos, por consiguiente, qué es lo mejor que ha de hacerse, y no lo que es más acostumbrado; y qué es lo que nos coloca en posesión de la felicidad eterna y no lo que agrada al vulgo, que es pésimo interprete de la verdad. Y llamo vulgo tanto a los que usan clámide como corona, porque no miro al color de los vestidos con que están vestidos los cuerpos.
III. (1) Busquemos un bien, que no lo sea tan sólo en la apariencia, sino sólido, igual y más hermoso por dentro; saquémosle de lo hondo. No está muy lejos; se encontrará; tan sólo es necesario saber a dónde se ha de extender la mano.
IX. (4) Preguntas: ¿qué buscas en la virtud? A ella misma. Porque no hay nada mejor y ella misma es su precio.
XIV. (1) quienes entregaron la supremacía al placer, carecieron de ambos (de la virtud y del placer), porque pierden la virtud y no son ellos los que tienen a la voluptuosidad, sino ésta a ellos, y se atormentan cuando les falta y se asfixian con su abundancia: si los abandona, son desgraciados y aún más si los abruma, como los que navegan por el mar de las Sirtes, que tan pronto se encuentran en seco como a punto de zozobrar por las corrientes. (...) así el que sigue a la voluptuosidad, pospone todas las cosas, descuida la libertad que es la primera, sacrificándola al vientre, y no se compra los placeres sino que se vende a ellos.
XXI. (2) Dice (el filósofo) que todo esto se ha de despreciar no para no tenerlo, sino para no tenerlo con preocupación; no echa estas cosas de sí, pero sigue tranquilo cuando se van.
XXIII (1) Deja, pues, de prohibir a los filósofos el dinero; nadie condenará a pobreza la sabiduría. Tendrá el filósofo copiosos bienes, pero ni quitados a nadie, ni manchados con sangre ajena, obtenidos sin injuria de nadie ni ganancias sórdidas
(2) El sabio no apartará de sí la benignidad de la fortuna, y del patrimonio honradamente adquirido ni se gloriará ni se avergonzará.
(5) Tendrá el bolsillo fácil, pero no roto, para que de él salgan muchas cosas sin que se caiga ninguna.
XXVI. (4) De nada estoy más convencido que de no doblegar a vuestras opiniones los actos de mi vida; soltad por todas partes vuestras acostumbradas palabras: no pensaré que injuriáis, sino que estáis balbuceando como niños desgraciados. (...) Vuestra opinión no me afecta por mí, sino por vosotros, porque odiar a los que reprenden y zaherir a la virtud es renegar de toda buena esperanza.
XXVII. (1) He aquí que Sócrates, desde aquella cárcel que purificó al entrar haciéndola más honorable que toda curia, grita: "¿Qué locura es esta, qué naturaleza es esta, enemiga de los dioses y de los hombres, que infama la virtud y viola lo sagrado con palabras malignas? Si podéis, alabad a los buenos, si no, dejadlos por lo menos; y si os agrada ejercer esta tétrica licencia, atacaos los unos a los otros. Pues cuando os enfurecéis contra el cielo, no digo que hacéis un sacrilegio, sino que perdéis el tiempo. (...) Nadie conoce mejor la dureza del pedernal como el que le hiere. (...) Lo que ataca a cosas firmes e inexpugnables ejerce su fuerza en mal suyo. Buscad, por tanto, una materia blanda y que ceda para clavar en ella vuestros dardos."
(4) ¿Es que estáis desocupados para escudriñar los males ajenos y censurar a los demás? "¿Por qué este filósofo habita con más holgura? ¿Por qué este otro cena más copiosamente?" Observáis los granos ajenos vosotros que estáis llenos de muchas úlceras. Es como si alguien hiciera irrisión de los lunares y verrugas de los cuerpos más hermosos cuando a él se lo come la más asquerosa sarna.
Séneca
III. (1) Busquemos un bien, que no lo sea tan sólo en la apariencia, sino sólido, igual y más hermoso por dentro; saquémosle de lo hondo. No está muy lejos; se encontrará; tan sólo es necesario saber a dónde se ha de extender la mano.
IX. (4) Preguntas: ¿qué buscas en la virtud? A ella misma. Porque no hay nada mejor y ella misma es su precio.
XIV. (1) quienes entregaron la supremacía al placer, carecieron de ambos (de la virtud y del placer), porque pierden la virtud y no son ellos los que tienen a la voluptuosidad, sino ésta a ellos, y se atormentan cuando les falta y se asfixian con su abundancia: si los abandona, son desgraciados y aún más si los abruma, como los que navegan por el mar de las Sirtes, que tan pronto se encuentran en seco como a punto de zozobrar por las corrientes. (...) así el que sigue a la voluptuosidad, pospone todas las cosas, descuida la libertad que es la primera, sacrificándola al vientre, y no se compra los placeres sino que se vende a ellos.
XXI. (2) Dice (el filósofo) que todo esto se ha de despreciar no para no tenerlo, sino para no tenerlo con preocupación; no echa estas cosas de sí, pero sigue tranquilo cuando se van.
XXIII (1) Deja, pues, de prohibir a los filósofos el dinero; nadie condenará a pobreza la sabiduría. Tendrá el filósofo copiosos bienes, pero ni quitados a nadie, ni manchados con sangre ajena, obtenidos sin injuria de nadie ni ganancias sórdidas
(2) El sabio no apartará de sí la benignidad de la fortuna, y del patrimonio honradamente adquirido ni se gloriará ni se avergonzará.
(5) Tendrá el bolsillo fácil, pero no roto, para que de él salgan muchas cosas sin que se caiga ninguna.
XXVI. (4) De nada estoy más convencido que de no doblegar a vuestras opiniones los actos de mi vida; soltad por todas partes vuestras acostumbradas palabras: no pensaré que injuriáis, sino que estáis balbuceando como niños desgraciados. (...) Vuestra opinión no me afecta por mí, sino por vosotros, porque odiar a los que reprenden y zaherir a la virtud es renegar de toda buena esperanza.
XXVII. (1) He aquí que Sócrates, desde aquella cárcel que purificó al entrar haciéndola más honorable que toda curia, grita: "¿Qué locura es esta, qué naturaleza es esta, enemiga de los dioses y de los hombres, que infama la virtud y viola lo sagrado con palabras malignas? Si podéis, alabad a los buenos, si no, dejadlos por lo menos; y si os agrada ejercer esta tétrica licencia, atacaos los unos a los otros. Pues cuando os enfurecéis contra el cielo, no digo que hacéis un sacrilegio, sino que perdéis el tiempo. (...) Nadie conoce mejor la dureza del pedernal como el que le hiere. (...) Lo que ataca a cosas firmes e inexpugnables ejerce su fuerza en mal suyo. Buscad, por tanto, una materia blanda y que ceda para clavar en ella vuestros dardos."
(4) ¿Es que estáis desocupados para escudriñar los males ajenos y censurar a los demás? "¿Por qué este filósofo habita con más holgura? ¿Por qué este otro cena más copiosamente?" Observáis los granos ajenos vosotros que estáis llenos de muchas úlceras. Es como si alguien hiciera irrisión de los lunares y verrugas de los cuerpos más hermosos cuando a él se lo come la más asquerosa sarna.
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jueves, 8 de julio de 2010
Caminos (Las enseñanzas de don Juan)
Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición. Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces sabrás que un camino es nada más un camino, y no hay afrenta, ni para ti ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón te dice. Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición. Te prevengo. Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta (...): ¿tiene corazón este camino? Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Son caminos que van por el matorral. (...) ¿Tiene corazón este camino? Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte; el otro te debilita.
Carlos Castaneda, Las enseñanzas de don Juan, México, F.C.E., 2004, p. 149-150.
Para don Juan, hay 4 enemigos del "hombre de conocimiento": el miedo, la claridad, el poder y la vejez.
Carlos Castaneda, Las enseñanzas de don Juan, México, F.C.E., 2004, p. 149-150.
Para don Juan, hay 4 enemigos del "hombre de conocimiento": el miedo, la claridad, el poder y la vejez.
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Wildest Dreams
IRON MAIDEN
[Smith / Harris]
I'm gonna organize some changes in my life
I'm gonna exorcise the demons of my past
I'm gonna take the car and hit the open road
I'm feeling ready to just open up and go
And I just feel I can be anything
That all I might ever wish to be
And fantasize just what I want to be
Make my wildest dreams come true
I'm on my way
Out on my own again
I'm on my way
Out on the road again
When I remember back to how that things just used to be
And I was stuck inside a shroud of misery
I felt I'd disappeared so deep inside myself
I couldn't find a way to break away my hell
When I'm feeling down and low
I vow I'll never be the same again
I just remember what I am
And visualize just what I'm gonna be
I'm on my way
Out on my own again
I'm on my way
Out on the road again
I'm on my way
Out on my own again
I'm on my way
I'm gonna breakaway
[Smith / Harris]
I'm gonna organize some changes in my life
I'm gonna exorcise the demons of my past
I'm gonna take the car and hit the open road
I'm feeling ready to just open up and go
And I just feel I can be anything
That all I might ever wish to be
And fantasize just what I want to be
Make my wildest dreams come true
I'm on my way
Out on my own again
I'm on my way
Out on the road again
When I remember back to how that things just used to be
And I was stuck inside a shroud of misery
I felt I'd disappeared so deep inside myself
I couldn't find a way to break away my hell
When I'm feeling down and low
I vow I'll never be the same again
I just remember what I am
And visualize just what I'm gonna be
I'm on my way
Out on my own again
I'm on my way
Out on the road again
I'm on my way
Out on my own again
I'm on my way
I'm gonna breakaway
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viernes, 18 de junio de 2010
Una causa de la desdicha de la gente
He descubierto que toda la desdicha de los hombres proviene de una sola cosa, que es no saber permanecer en reposo, dentro de una habitación.
Blaise Pascal
Blaise Pascal
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sábado, 22 de mayo de 2010
Crítica de la ortodoxia en Shrek
Shrek, como todos los que la hayan visto habrán notado, es una inversión de muchos valores ortodoxos: el ogro que no es cruel, el príncipe vil o la princesa que a veces es fea.
El que un dragón pueda tener sentimientos y además sean hermosos, es algo completamente inconcebible para una mentalidad ortodoxa. El dragón era un símbolo del demonio en la Edad Media, aunque ya queda muy poco de eso. La explicación de la maldad del dragón en la película, es psicológica: es un ser que pide amor y, como no lo tiene, es agresivo. Algo parecido al caso del mismo Shrek. Cuando la dragona recibe la ternura del Burro, cambia totalmente, y ayuda al Burro y a Shrek. La escena en la que entra a la iglesia rompiendo el enorme vitral justo en la misa de la boda de los príncipes, es de un simbolismo bastante transgresor. Genial. Y luego se come al príncipe sin más, y devuelve la corona...
Además, en el pantano de Shrek se hace una fiesta al terminar esta lucha, en un mundo donde no hay símbolos de verticalidad como los que se imponen en la sociedad humana, gobernada por el príncipe. Los excluídos (los personajes de cuentos de hadas) ahora han excluído a los humanos, que son de lo más estúpidos, viles y manipulables (lo que mejor representa eso es cuando los sirvientes del príncipe le enseñan letreros al pueblo para que éste sepa qué debe hacer o decir). Cuando Shrek y el Burro llegan por primera vez al país del príncipe, lo encuentran vacío y, tras apretar un botón, un mecanismo de muñequitos que representan la sociedad les da la bienvenida. Esta sociedad de juguete es perfectamente armónica, como el príncipe quisiera que fuera, y como quiere hacerle creer a todos. Esto me recuerda a las celebraciones que se hacen en las escuelas o a los días conmemorativos de las naciones, donde las autoridades se esmeran en que participe la mayor cantidad de gente posible en este teatro donde siempre se habla de felicidad, igualdad, democracia, etc., y cuyo objetivo real es afirmar que las cosas están como deben estar bajo el mando de quienes deben estar, y quien no opine del mismo modo, es un enemigo público de la paz y la supuesta fraternidad humana.
Lo que criticaría de esta película sería que "lo feo" de los ogros consiste en tener rasgos no afilados, es decir, en no conformar el estereotipo de la belleza blanca. Esto es racista, aunque de algún modo tenían que representar "lo feo" de modo que los espectadores lo comprendieran. Lo mismo sucede con el hecho de que el príncipe sea bajito, aunque es una metáfora, pero no deja de ser una metáfora discriminadora. También me parece cursi y absurdo que los dos protagonistas encuentren una pareja con la que sean muy felices prácticamente al mismo tiempo, y que esto casi siempre sea condición para la alegria.
Uno de los clímax (hay obras que tienen varios clímax) es cuando la princesa insiste en ver el rostro de quien la rescató del dragón y finalmente concluye que todo ese episodio fue un error. Ella estaba repitiendo la historia de la princesa en un castillo encantado custodiado por un dragón, que es rescatada, pero el resto de la historia ya no la repitió, y ciertamente hubiera sido muy infeliz si la hubiera repetido. En varias ocasiones, cuando ve que la realidad no sigue al relato que ella conoce de lo que "debe ser", se niega a enfrentar la realidad (la de que ella también es ogra o de que ama a un ogro) y prefiere obedecer y tratar de seguir, a pesar de que sabe que es una mentira, el relato que le impusieron. Sucede exactamente lo mismo con muchísima gente, pues somos educados en una cultura, con relatos y metarrelatos "correctos" o simplemente "únicos", con un pensamiento sumiso y cobarde, vengativo o ambicioso. Y por supuesto, ingenuo, pues nos hace desear ideas que o no se realizan, o si se realizan son monstruosas. Por eso Shrek desecha (de una manera poco agradable...) las páginas de un libro que cuenta esta historia encarceladora.
En la segunda parte esto se enriquece en la crítica a la sociedad capitalista frívola simbolizada principalmente en el Hada Madrina, sobre todo cuando renuncian a ser "bellos" al final.
El que un dragón pueda tener sentimientos y además sean hermosos, es algo completamente inconcebible para una mentalidad ortodoxa. El dragón era un símbolo del demonio en la Edad Media, aunque ya queda muy poco de eso. La explicación de la maldad del dragón en la película, es psicológica: es un ser que pide amor y, como no lo tiene, es agresivo. Algo parecido al caso del mismo Shrek. Cuando la dragona recibe la ternura del Burro, cambia totalmente, y ayuda al Burro y a Shrek. La escena en la que entra a la iglesia rompiendo el enorme vitral justo en la misa de la boda de los príncipes, es de un simbolismo bastante transgresor. Genial. Y luego se come al príncipe sin más, y devuelve la corona...
Además, en el pantano de Shrek se hace una fiesta al terminar esta lucha, en un mundo donde no hay símbolos de verticalidad como los que se imponen en la sociedad humana, gobernada por el príncipe. Los excluídos (los personajes de cuentos de hadas) ahora han excluído a los humanos, que son de lo más estúpidos, viles y manipulables (lo que mejor representa eso es cuando los sirvientes del príncipe le enseñan letreros al pueblo para que éste sepa qué debe hacer o decir). Cuando Shrek y el Burro llegan por primera vez al país del príncipe, lo encuentran vacío y, tras apretar un botón, un mecanismo de muñequitos que representan la sociedad les da la bienvenida. Esta sociedad de juguete es perfectamente armónica, como el príncipe quisiera que fuera, y como quiere hacerle creer a todos. Esto me recuerda a las celebraciones que se hacen en las escuelas o a los días conmemorativos de las naciones, donde las autoridades se esmeran en que participe la mayor cantidad de gente posible en este teatro donde siempre se habla de felicidad, igualdad, democracia, etc., y cuyo objetivo real es afirmar que las cosas están como deben estar bajo el mando de quienes deben estar, y quien no opine del mismo modo, es un enemigo público de la paz y la supuesta fraternidad humana.
Lo que criticaría de esta película sería que "lo feo" de los ogros consiste en tener rasgos no afilados, es decir, en no conformar el estereotipo de la belleza blanca. Esto es racista, aunque de algún modo tenían que representar "lo feo" de modo que los espectadores lo comprendieran. Lo mismo sucede con el hecho de que el príncipe sea bajito, aunque es una metáfora, pero no deja de ser una metáfora discriminadora. También me parece cursi y absurdo que los dos protagonistas encuentren una pareja con la que sean muy felices prácticamente al mismo tiempo, y que esto casi siempre sea condición para la alegria.
Uno de los clímax (hay obras que tienen varios clímax) es cuando la princesa insiste en ver el rostro de quien la rescató del dragón y finalmente concluye que todo ese episodio fue un error. Ella estaba repitiendo la historia de la princesa en un castillo encantado custodiado por un dragón, que es rescatada, pero el resto de la historia ya no la repitió, y ciertamente hubiera sido muy infeliz si la hubiera repetido. En varias ocasiones, cuando ve que la realidad no sigue al relato que ella conoce de lo que "debe ser", se niega a enfrentar la realidad (la de que ella también es ogra o de que ama a un ogro) y prefiere obedecer y tratar de seguir, a pesar de que sabe que es una mentira, el relato que le impusieron. Sucede exactamente lo mismo con muchísima gente, pues somos educados en una cultura, con relatos y metarrelatos "correctos" o simplemente "únicos", con un pensamiento sumiso y cobarde, vengativo o ambicioso. Y por supuesto, ingenuo, pues nos hace desear ideas que o no se realizan, o si se realizan son monstruosas. Por eso Shrek desecha (de una manera poco agradable...) las páginas de un libro que cuenta esta historia encarceladora.
En la segunda parte esto se enriquece en la crítica a la sociedad capitalista frívola simbolizada principalmente en el Hada Madrina, sobre todo cuando renuncian a ser "bellos" al final.
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martes, 18 de mayo de 2010
A Dio
Me costó creer que había muerto.
Siempre lo recuerdo como lo conocí:
viejo y sabio, como el diablo.
Sin embargo él, a diferencia del crucificado, no ha muerto
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